Ritmo vertiginoso en tribunales migratorios aumenta las órdenes de deportación

Publicado: 1 ago 2026, 11:33 GMT-4|Actualizado: hace 8 horas

HARLINGEN, Texas, EE.UU. (AP) — El gobierno de Donald Trump está abarrotando las salas de los tribunales de inmigración y reduciendo los tiempos de preaviso para las vistas en un esfuerzo por eliminar la demora acumulada durante décadas. El resultado es un aumento histórico en el número de personas que faltan a sus citas judiciales y reciben de inmediato órdenes de deportación, mientras el sistema trata de mantenerse al día, según muestran nuevos datos.

En cortes de todo el país se asignan cada día decenas —a menudo cientos— de casos de migrantes a jueces individuales en lo que se conoce como “megaudiencias” preliminares, que han registrado un incremento significativo este año. Solo en junio se celebraron más de 1,300 vistas de ese tipo, casi el triple que en junio de 2025, de acuerdo con el análisis de Mobile Pathways, una organización sin fines de lucro que rastrea datos de los tribunales de inmigración para ayudar a migrantes, abogados y otras organizaciones.

Al mismo tiempo, según los datos, los tribunales han recortado drásticamente el tiempo que muchas personas tienen para preparar procedimientos migratorios complejos: de alrededor de seis meses a, con frecuencia, poco más de un mes.

En consecuencia, están faltando a las vistas, recibiendo órdenes de deportación y siendo informadas de que han abandonado cualquier solicitud de asilo a un ritmo sin precedentes.

“La combinación de plazos de tramitación reducidos y bloques de audiencias abarrotados es un calendario diseñado para que la gente no pueda ser escuchada”, afirmó Bartlomiej Skorupa, director de operaciones de Mobile Pathways. “Los datos muestran que se archivan reclamos válidos antes de ser resueltos”.

Varias personas llegan a una corte migratoria para una vista, en Nueva York, el 27 de julio de...
Varias personas llegan a una corte migratoria para una vista, en Nueva York, el 27 de julio de 2026. (AP Foto/Seth Wenig)(Seth Wenig | AP Photo/Seth Wenig)

Quienes están a favor de unas leyes migratorias más estrictas ven las audiencias rápidas como una corrección de rumbo ante un problema de larga data.

“No hay credibilidad en un sistema que nunca llega a un final”, manifestó Andrew Arthur, investigador del conservador Center for Immigration Studies.

Aun así, le preocupa que estas vistas a ritmo vertiginoso puedan afectar el desempeño de los jueces.

“No conviene asignar tantos casos que los jueces se quemen o que exista el peligro de negarle el debido proceso a alguien”, advirtió.

La oficina del Departamento de Justicia que se ocupa de los tribunales de migratorios indicó en un comunicado que los magistrados estaban ajustando sus calendarios para resolver casos con una mayor rapidez, al tiempo que se aseguraban de que todos se tramitaran de manera justa y conforme a la ley. Las demoras judiciales perjudican a los migrantes con solicitudes válidas, señaló agregando que el interés público se protege cuando el gobierno deporta a personas sin motivos legales para permanecer en el país.

Los tribunales de inmigración están desbordados

Acudir a un tribunal migratorio en Harlingen, Texas, en días de “megaudiencias” preliminares puede significar esperar afuera, donde hace calor y hay mucha gente, durante más de una hora hasta que el vestíbulo puede acomodar a la siguiente oleada de gente. Los adultos con casos abiertos suelen ir acompañados por familiares y abogados, y los menores detenidos acuden con responsables de centros de acogida y defensores legales.

Los tribunales denominan una jornada “mega” cuando un magistrado tiene más de 50 casos programados. Aunque la práctica no es nueva, se ha vuelto mucho más frecuente desde mediados de mayo.

En un día reciente, la jueza de inmigración Delia González tenía programados alrededor de 90 casos. Aunque más de 20 personas no se presentaron, se quedó sin tiempo para escucharlas a todas y reprogramó un puñado de casos de gente que había esperado por más de ocho horas.

“Hay un límite real de cuántos casos puede examinar un juez con atención en una sola mañana”, dijo Elizabeth Young, exjueza de inmigración. ”Cuando se concentran tantas audiencias en un solo calendario, estás tachando una lista, no celebrando juicios”.

Algunos migrantes solicitaron más tiempo antes de sus próximas vistas, presentando pruebas de haber sido estafados por abogados sin escrúpulos de los que se informó en la prensa local. Otros, sin representación legal, pidieron más tiempo para averiguar cuáles eran los procedimientos adecuados para presentar pruebas.

Un colombiano que presentó más de 1.500 páginas de evidencias en su solicitud de asilo dijo que aún quería obtener más documentación de miembros de las fuerzas armadas, empresas y políticos en su país.

Gonzalez rechazó las solicitudes. La mayoría de las vistas duraron menos de cinco minutos.

No hay margen para quienes no se presentan

Ese mismo día, en West Valley City, Utah, al juez de inmigración Brock Taylor se le asignaron 159 casos. A el mediodía, Taylor recitó una docena de nombres de personas de México, Colombia, Perú y Venezuela que no se presentaron. Sin dar más detalles, señaló que todas habían sido notificadas debidamente de la fecha de su vista y no comparecieron. Ordenó su expulsión de Estados Unidos y agregó que no tendrían derecho a recurrir.

En Chicago, el abogado Peter Meinecke, de Resurrection Project —que gestiona un centro de asistencia jurídica para migrantes—, contó que a uno de sus clientes se le emitió una orden de expulsión por no asistir a una “megaudiencia” preliminar al otro lado del país, en Seattle, después de haberse partido las dos piernas en un accidente de tráfico y quedar confinado a una silla de ruedas.

Al inicio del segundo mandato de Trump en enero de 2025, había alrededor de un 20% de ausencias en vistas de cortes migratorias en todo el país, de acuerdo con Mobile Pathways. A medida que se redujeron los plazos de aviso, las ausencias se duplicaron hasta el 40% este junio, indicó.

Las órdenes de deportación han aumentado a la par que la cantidad de no presentados. En enero de 2025 se emitieron casi 33.000 órdenes de deportación. Este junio hubo alrededor de 79.000, según los datos de Mobile Pathways. Y una vez que se emite una orden de este tipo, la solicitud de asilo del migrante casi siempre se considera “abandonada”.

La tasa nacional de casos considerados abandonados es ahora casi cinco veces la media histórica que se remonta a 2009. En Nueva York y Chicago, en concreto, es aproximadamente seis veces más alta, dijo Mobile Pathways.

“Es una receta para el desastre, porque se ordenará la expulsión en ausencia de más personas que realmente tienen un caso válido”, apuntó Katie Fleming, directora de Acacia Center for Justice, una red de proveedores de servicios legales.

A algunas personas se les han emitido órdenes de deportación estando dentro del edificio que alberga el tribunal de inmigración de Chicago, pero confundidas sobre a dónde debían ir y cómo obtener ayuda, explicó Alex McGriff, abogado del National Immigrant Justice Center, que cuenta con un puesto de ayuda jurídica allí.

“El tribunal ordenó su expulsión a pesar de que no estaban ausentes”, dijo McGriff.

La demora se reduce, pero la carga de trabajo no

Los partidarios de políticas migratorias más estrictas califican esta estrategia como un ahorro de tiempo.

“Realmente se está optimizando el tiempo del juez”, aseveró Arthur, del Center for Immigration Studies. ”Está aumentando el número de órdenes finales que se emiten, así que está reduciendo por completo el atraso”.

La demora, que aumentó considerablemente durante el gobierno del expresidente Joe Biden, se redujo por primera vez en al menos 10 años. El número de casos pendientes en la Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración —que supervisa las cortes migratorias— bajó de 3,7 a 3,5 millones en el año fiscal 2025 y siguió cayendo este año.

“Puede ser un trabajo duro cuando se hace a esa escala”, agregó Arthur.

Los abogados que representan a migrantes enfrentan desafíos similares para mantenerse al día, a medida que su volumen de trabajo se intensifica.

Jaime Diez, un veterano abogado de inmigración en Brownsville, Texas, tuvo recientemente casi 20 casos citados en un solo día, casi 10 veces su ritmo normal anterior.

“El debido proceso se está tirando por la borda”, afirmó Diez, de pie afuera de la sala del tribunal con un expediente de seis pulgadas de grosor para un cliente. ”Es muy preocupante, no sé cuánto tiempo va a durar”.